JEAN-PHILIPPE COLLARD: EN CHILE UNA VEZ MÁS

Por Leonor Farreras Sanz

Continuando con el Ciclo Grandes Pianistas, del Teatro Municipal, EL SIETE asistió al Concierto de uno de los más queridos e icónicos pianistas franceses, nombrado Caballero de la Legión de Honor por su significativa contribución a la cultura francesa, JEAN-PHILIPPE COLLARD. Niño prodigio del piano, hoy luce el cabello completamente blanco, pero la misma sonrisa juvenil que siempre lo ha acompañado en el escenario, testimonio de quien ama lo que hace. Collard no es un desconocido en Chile. Se diría más bien que es uno de los regalones del público chileno; que nos conoce al revés y al derecho y nos disculpa todas nuestras excentricidades.

En el 2010, año del terremoto, en el que el Teatro Municipal quedó severamente dañado, igual que para 1985, la Temporada completa (Ópera, Conciertos y Ballet), debió trasladarse al flamante Teatro de la Escuela de Carabineros. A Jean-Philippe Colard le correspondió tocar, abriendo la serie de los grandes pianistas. Pero fue él quien tuvo que escuchar un insólito y desagradable conciertos de toses surtidas… Santiago no sólo había sufrido un terremoto, sino que estaba soportando un crudo invierno, y medio mundo andaba enfermo de la garganta… Se escuchaban toses de bronquitis, toses de fumadores, carrasperas, toses con flemas, tosecitas secas, etc… Una vieja mala costumbre del público chileno (una falta de respeto más bien), que tose durante las funciones… ¡pero durante los intermedios no tose nadie!!!

Sesenta años antes, el gran Director Hermann Scherhen, había detenido la Sinfónica de Chile, que interpretaba la Cuarta Sinfonía de Beethoven en el teatro Astor y, furibundo, enarbolando la batuta, había retado en alemán al público, amenazando con retirarse del teatro. Nadie entendió ni media palabra, pero el mensaje fue clarito. No se volvió a escuchar ni media tos. En la actualidad, es Alfredo Perl, el pianista chileno radicado en Alemania, el que deja de tocar y reta al público (pero en castellano), a la menor tosecita.

Aquel día del 2010, Collard no paró de tocar. Al final recibió sus aplausos y salió del escenario con su característico aire displicente, meneando la cabeza y haciendo un gesto con la mano, como queriendo decir: «Qué se le va a hacer…?! Con ustedes no hay caso…» Esta vez, en 2018, hemos aprendido. En el Teatro Municipal reinó un silencio absoluto, interrumpido sólo por los aplausos de un público cautivado por un programa dedicado a 3 de los más grandes compositores rusos del Romanticismo y Nacionalismo del siglo XIX.

Comenzó con la Dumka de Tschaikowsky, subtitulada por el autor como «escena rústica rusa». Esta brillante pieza para piano solo, corresponde al género musical clásico llamado Dumka, inspirado por la Duma ucraniana, canción folklórica eslava narrativa. Continuó con los Seis Momentos Musicales de Rachmaninov, inspirados en el ciclo de Momentos Musicales de Schubert. Recordemos que el autor no sólo fue un compositor, sino también uno de los más grandes pianistas de su tiempo, por lo que sus obras revelan maestría en la técnica pianística y fueron consideradas revolucionarias y grandilocuentes. Cerró el concierto la interpretación de los Cuadros de una Exposición, de Mussorgsky, inspirada en una exposición póstuma de las obras del pintor y arquitecto Viktor Hartmann, amigo del compositor, que fue considerado como un revolucionario de la música rusa, por emplear armonías y recursos que eran casi inconcebibles dentro de la tradición musical europea.

La brillantes y exigencia técnica de estas tres obras mostró a un Collard que hizo gala de una ejecución impecable, lo que lo obligó a salir varias veces al escenario y ofrecer 2 «encores». Primero cautivó con su delicada interpretación de la barcarolla «Junio»,  de Las Estaciones de Tschaikowsky. Y finalmente, una composición sólo para la mano izquierda, de un autor que no identificamos, en que recorrió todo el teclado, y todos los matices, yendo desde lo más suave y dulce hasta lo más bravo y espectacular, lo que le valió ser aplaudido de pié.

No sabemos cuándo veremos de nuevo a Jean-Philippe Colard. La estrella de Noviembre será la pianista pascuense Mahani Teave.