El papelón de la UDI: “Macayistas” acusan responsabilidad de Van Rysselberghe
A las 13:30 de este lunes la sede de la UDI volvió a ser escenario de una reunión agitada y no muy pacífica. Esto, solo horas después de que en la tarde del domingo el Tribunal Supremo del partido decidiera suspender la elección de directiva luego de que se presentaran problemas a la hora de votar y que la empresa a cargo de ésta, E-Voting, reconociera su responsabilidad en las fallas del sistema. Ahora la elección será el 16 de diciembre y no de forma electrónica sino con el tradicional papel y lápiz.
A esto se sumó un antecedente entregado la noche del domingo por la empresa de voto electrónico donde si bien señalan que no respetaron el protocolo de prueba, añadieron que “a pocas horas de comenzar la elección se aumentó el número de candidatos”. Consultados en la UDI reconocen que pocas horas antes se corrigió “solo un nombre” en la elección de candidatos comunales y que, a pesar de eso, E-Voting no dio abasto con el cambio. Pero antes de que la empresa agregara ese antecedente, durante la tarde del domingo la primera versión que dieron era de que probablemente había un hackeo al sistema. Por eso este lunes a las 9 de la mañana la presidenta de la UDI, Jacqueline Van Rysselberghe, presentó una denuncia ante la Fiscalía Oriente para que se investigue lo sucedido. “Lo que presentamos ante la Fiscalía es para que se investigue para saber si hubo simple inoperancia en la empresa o si hubo, como dijeron ellos de un comienzo, un ciberataque”, comentó la timonel.
Además, la senadora anunció que es muy probable que más adelante presente una demanda contra E-Voting.
Minutos antes de eso, el presidente del directorio de E-voting, José Miguel Piquer, en Radio Duna, negó cualquier tipo de ciberataque: “Así es, se descarta el hackeo. Por ahora lo estamos descartando. Fue en un principio nuestra primera sospecha, pero claramente no tuvimos un problema de ataque externo”. Con esto sobre la mesa, algunos de los diputados que apoyan a Javier Macaya decidieron enfrentar a la lista contraria. Más aún cuando el domingo, tras el bochorno de la suspensión de la elección, hubo un duras recriminaciones entre ambas candidaturas por las responsabilidades políticas. Un ejemplo de eso fue el intercambio en Twitter entre el jefe de campaña de Van Rysselberghe, Gonzalo Cornejo, y el ex secretario general UDI y actual diputado, Guillermo Ramírez. El comentario de Cornejo fue interpretado como una designación de responsabilidades a la directiva anterior liderada por Hernán Larraín, algo que Ramírez salió a parar en seco. “Nosotros vemos que hubo una cierta improvisación de la directiva de la senadora Van Rysselberghe. Nosotros pedimos que se nos entregara el listado del padrón y se nos dijo que seguían esperando una respuesta del Servel; cuatro días antes de la elección la Presidenta todavía estaba pidiendo públicamente de que el padrón se aumentara, lo que es una improvisación increíble considerando que en la elección anterior le entregamos el padrón con 12 días de anticipación a la empresa EVoting”, comentó Ramírez.
Lo mismo hizo el diputado Jaime Bellolio, reconocido opositor a la ex Intendenta del Biobío: “A mí me importa que la senadora asuma la responsabilidad que significa”.
Por su parte, Van Rysselberghe rechaza cualquier tipo de responsabilidad en la suspensión de ayer. “Que se trate sacar ventaja de esto es hacerlo a costa de dañar a la UDI. Sobre todo, cuando pensando en la UDI, las decisiones desde el minuto uno fueron tomadas por todos. Aquí no hubo problemas de logística, fue de la empresa”, respondió la timonel. En la dura reunión del lunes, la lista de la senadora Van Rysselberghe propuso un nuevo comité a cargo de la elección, con garantías para ambas listas, para así evitar otro papelón. Fuentes del partido dicen que este nuevo grupo de “hombres buenos” estaría conformado -eso se definía en la reunión de directiva- por los hermanos Gabriel y Carlos Villarroel, Juan Jorge Lazo y Germán Concha. Desde el lado de Macaya se pedirá que la elección a pesar de que será con papel y lápiz, se cree un sistema que permita a los militantes votar en cualquier local de votación. Lo único claro es que, de aquí al 16 de diciembre, las recriminaciones de un lado y otro no pararán.