En carta a la Alta Comisionada de la ONU para los DDHH, autoridades del Sahara marroquí  denuncian desinformación de Argelia Y el «Polisario» para desviar atención sobre violaciones de los Derechos Humanos

En carta a la Alta Comisionada de la ONU para los DDHH, autoridades del Sahara marroquí denuncian desinformación de Argelia Y el «Polisario» para desviar atención sobre violaciones de los Derechos Humanos

julio 3, 2020 Desactivado Por El Siete

Los presidentes de las regiones Laayún-Sakia El Hamra y Dajla-Oued Eddahab, Sidi Hamdi Oued Errachid y Yenja El Khattat, denunciaron la propaganda dirigida por Argelia y el «Polisario» para privar a las poblaciones de las dos regiones de los beneficios del desarrollo, subrayando que Argelia debe ser interpelada por su política de distracción y desinformación destinada a desviar la atención sobre el drama de las personas secuestradas en Tinduf. En la carta dirigida a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los DDHH Michelle Bachelet, los presidentes de estas regiones rechazan categóricamente las acusaciones y mentiras divulgadas por Argelia y el «Polisario» sobre la situación de los derechos humanos en el Sahara marroquí, «donde vivimos y gestionamos diariamente los asuntos de sus habitantes».

En la misiva subrayaron que su decisión de redactar esta carta se basa en su perfecto conocimiento de la situación en sus circunscripciones electorales, dadas sus responsabilidades y vista la legitimidad democrática y representatividad nacida de las urnas de que disponen, y teniendo en cuenta su pertenencia al Sáhara, así como su conocimiento de la realidad sobre el terreno en sus dimensiones humanas, culturales e históricas, en la que dicen: “Como sabe usted, el Sahara marroquí es objeto de un viejo conflicto que tiene casi 50 años, que Argelia pretende hacer durar en el tiempo como principal parte interesada que manipula al «Polisario» para distraer y engañar a la opinión pública internacional mediante la vergonzosa explotación del tema de los derechos humanos con fines puramente políticos”.

Ouled Errachid y El Khattat señalan que su estatus representativo y su pertenencia saharaui, además de los largos años que han pasado en los campamentos de la miseria en Tinduf, donde ha ocupado varios cargos en el «Polisario» antes de regresar a Marruecos como otros miles de personas, entre ellos fundadores del movimiento separatista (en el caso del Presidente de la región Dajla Oued-Eddahab), les confieren la legitimidad de llamar la atención, con pleno conocimiento de causa, sobre los objetivos de esta explotación inmoral de los derechos humanos.

En el marco de esta estrategia de desinformación dirigida al Reino de Marruecos, señalaron los dos responsables, estas partes manipulan a algunos jóvenes que no disponen de ningún apoyo entre la población saharaui local para crear tensiones de manera deliberada, al tiempo que tratan de darles una dimensión desmesurada a través de los soportes de la propaganda separatista y hacer creer en violaciones y acontecimientos imaginarios de los derechos humanos con el fin de inducir a error a la opinión pública internacional y suscitar su atención. Los presidentes de ambas regiones denuncian estas alegaciones e insisten en el carácter normal de la situación de los derechos humanos en el Sáhara marroquí, precisando que la población local goza de una verdadera protección a través de las garantías constitucionales y de un marco jurídico e institucional conforme a los compromisos internacionales de Marruecos.

Así, y en lo que respecta a los derechos políticos, explicaron, los saharauis se adhieren libremente a los partidos políticos y a las asociaciones y participan de manera masiva y con toda libertad en los diferentes referendos y elecciones, con una tasa de participación de 70 % que supera la media nacional (52 %), lo que resta credibilidad a las alegaciones del movimiento separatista sobre su pretendida representación de los habitantes del Sáhara marroquí, teniendo en cuenta que los saharauis ocupan importantes responsabilidades a nivel oficial y en la esfera pública.

En cuanto a los derechos económicos, sociales y culturales, Ouled Errachid y El Khattat destacaron que la población local contribuye a la realización de ambiciosos proyectos de desarrollo destinados a hacer de esta parte del territorio nacional un verdadero polo de desarrollo y de cooperación regional e internacional. Con un presupuesto de aproximadamente 8.000 millones de dólares, el nuevo modelo de desarrollo en las provincias del sur constituye una verdadera palanca para el progreso en esas regiones mediante el lanzamiento de grandes proyectos como unidades industriales, polos tecnológicos, un puerto en Dajla, una central eólica y solar, una unidad de desalinización de agua, presas, recordaron los presidentes de ambas regiones, añadiendo que los operadores económicos saharauis participan activamente en la realización de estas obras emblemáticas. Estos enormes proyectos e inversiones apoyados por la población y supervisados por los dos consejos regionales, además de los acuerdos de desarrollo y de cooperación firmados con diversos actores extranjeros, refutan indiscutiblemente las ilusiones transmitidas por la propaganda de Argelia y el « Polisario » sobre la explotación de los recursos naturales del Sáhara marroquí, afirmaron.

Ouled Errachid y El Khattat indicaron que la celebración de varios actos internacionales y regionales de carácter diplomático, económico, cultural y deportivo demuestra la credibilidad de esta dinámica de desarrollo y el creciente interés por estas dos regiones, informando de que miles de visitantes extranjeros participaron en estos eventos. «Esta realidad muestra la falsedad de las alegaciones del Polisario, que describe el Sahara marroquí como una región cerrada», afirmaron.

Los dos responsables aseguraron que la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos es consciente de que el actual impulso de desarrollo en ambas regiones está en las antípodas con los objetivos de las demás partes en este conflicto.

Explicaron que Argelia y el «Polisario» están tratando a toda costa de cambiar la realidad sobre el terreno mediante la difamación y los intentos de desestabilización, y subrayaron que esta posición pone a Marruecos ante la necesidad urgente y legítima de hacer frente a esos planes hostiles, sin ningún retroceso con respecto a sus opciones y compromisos, y de proseguir sus esfuerzos para reforzar el Estado de Derecho, proteger los derechos humanos y mantener la seguridad pública y la seguridad de las personas y de los bienes públicos y privados.

Ould Errachid y El Khattat también condenaron firmemente la propaganda engañosa de Argelia y su hechura el «Polisario» para privar a la población de la región de esta dinámica de desarrollo. También lamentaron la difusión de esta propaganda en algunos órganos, en particular el Consejo de Derechos Humanos, por vías hostiles y regímenes represivos conocidos por sus violaciones probadas de los derechos humanos.

No perdieron la oportunidad de expresar a la Alta Comisionada su profunda preocupación «ante la incapacidad de proteger a nuestros hermanos detenidos en Tinduf, en el sur de Argelia, una zona fuera de la ley», dado el rechazo de Argelia a asumir sus obligaciones y responsabilidades de conformidad con las exigencias de los derechos humanos internacionales y del Derecho internacional humanitario, poniendo sus poderes judiciales en manos del Polisario, una situación ya condenada por el Comité de Derechos Humanos en julio de 2018.

Para los presidentes de las regiones de Laayun-Sakia El Hamra y Dajla-Oued Eddahab, ya es hora de considerar a Argelia, la fuerza que secuestra a los saharauis, responsable de esta grave violación que «deja a nuestras hermanas y hermanos fuera de todo marco gubernamental, jurídico e institucional de protección» y sin ningún acceso a vías eficaces de recurso a la justicia para pronunciarse sobre las violaciones que sufren desde hace más de cuatro décadas.

En conclusión, Ould Errachid y El Khattat pidieron a la Alta Comisionada para los Derechos Humanos que transmitiera su testimonio y su llamamiento a la opinión pública y al Secretario General de Naciones Unidas.