Ramdan Messaud: Con este movimiento, que aboga por una solución definitiva para este largo conflicto, estamos dispuestos a afrontar todas sus consecuencias…

Ramdan Messaud: Con este movimiento, que aboga por una solución definitiva para este largo conflicto, estamos dispuestos a afrontar todas sus consecuencias…

junio 3, 2020 Desactivado Por El Siete

Entrevista exclusiva con Ramdan Messaud, activista de los DDHH, presidente de  ASADEDH y uno de los fundadores del Movimiento Saharahuis por la Paz  que, por medios pacíficos, busca resolver un conflicto que pronto cumplirá 50 años.

Ramdan Mesaud Larbi

Es natural de El Aaiun, donde hizo sus estudios primarios y secundarios en España. Fue militantes de las juventudes comunistas y en 1981 se integra al frente Polisario, de donde se retira en 1992. Es uno de los fundadores de la asociación saharaui para la defensa de los derechos humanos (ASADEDH), la cual es creada por disidentes del Polisario para denunciar los atropellos que comete la cúpula de este grupo en contra de los saharauis de los campamentos retenidos en Tinduf, dentro del territorio de Argelia. Desde su creación ha logrado presentar ante la justicia española a los más importantes dirigentes del polisario y a varios oficiales pertenecientes a los servicios de seguridad en Argelia. Hoy, además de presidir ASADEDH, es uno de los fundadores del Movimiento Saharahui por la Paz. Esta entrevista se puede reproducir citando la fuente.

P.- Nos podría decir ¿Que es ASADEH?

Respuesta.- ASADEDH, son las abreviaturas de la asociación saharaui para la defensa de los derechos Humanos, esta asociación se constituyó en la década de los 90 con el fin de denunciar y hacer seguimiento a cualquier vulnerabilidad de los derechos humanos contra la población saharaui. Sus fundadores son en su mayoría ex miembros del Frente Polisario y víctimas de violaciones de DDHH en los campamentos de Tindouf (Argelia) regentados por el Polisario. Esta asociación tiene interpuesta una querella ante la Audiencia Nacional española contra una veintena de cargos del Polisario y varios oficiales de la seguridad militar argelina involucrados en crímenes de lesa humanidad.

P.- Derechos Humanos sin fronteras tomó contacto con ustedes a raíz de un juicio militar del frente Polisario contras 3 jóvenes disidentes Saharaui. ¿En que se encuentra ese juicio, También le consulto si las gestiones ayudaron?

R.- Efectivamente con DHSF nos unen muchos objetivos en común y el principal es la defensa de los derechos Humanos,  entramos en contacto a raíz de la decisión arbitraria de la dirección dictatorial del Polisario de someter a tres jóvenes disidentes saharauis a un juicio militar sin las mínimas garantías procesales. En plena pandemia emprendimos una campaña internacional que dio como fruto la paralización de este injusto juicio, pero desgraciadamente los tres jóvenes siguen encarcelados.

Cabe destacar entre las presiones ejercidas fue la misiva enviada por el Sr. Moraga al embajador de Argelia en Chile ya que los tres jóvenes están encarcelados sobre suelo argelino.

P.- ¿Cuál es la situación de los derechos humanos en los campamentos de Tinduf?

R.- La situación en materia de DDHH en Tindouf se puede considerar de lamentable. No hay libertad de expresión, asociación o movimiento, y cualquier divergencia con la política trazada por la cúpula es considerada como traición y las personas son sometidas a detenciones arbitrarias sin las mínimas garantías jurídicas o en el mejor de los casos son perseguidas y desprestigiadas.

P.- Que nos puede decir de la cárcel de Rashid

R.-  La cárcel de Rachid es un centro macabro de detención secreto en pleno desierto argelino (La Hamada), el desierto más inhóspito del mundo. Los internos están totalmente aislados en una especie de zulos individuales en los que apenas se pueden poner de pie ni moverse y éstos presos de conciencia perdían totalmente su identidad desde su ingreso en Rachid,  se les designaba un número de identificación y con esta medida trataban de que ningún preso supiera la existencia del otro.

P.- Cual es su relación con Derechos Humanos Sin Fronteras,

R.- Nuestra relación con DHSF es reciente aunque muy intensa que esperamos estrechar y fortalecer más a corto y medio plazo con el fin de movilizar a la opinión pública en general y en especial la opinión pública latinoamericana para que los autores de los crímenes de lesa humanidad y las atrocidades que se cometieron en las cárceles clandestinas del Polisario sean puestos a disposición de la justicia y que sean juzgados por un Tribunal internacional como es la Audiencia Nacional española.

P.- Desde su creación hay interpretaciones sobre los objetivos del MSP. La campaña del Polisario dice, junto a variadas descalificaciones, que esta es una gestión de Marruecos, otros quieren ver renegados condenando su pasado y a Cuba y también quienes, manteniendo diferencias de forma con el Polisario, levantan banderas históricas de la demanda saharaui. Tenemos claro que Cuba no tiene nada que ver en la creación de este movimiento y que, como dice el manifiesto del MSP, esto se resolverá en el futuro, pero ¿cuál es su opinión?

R.- Desde sus principios a mediados de la década de los 70 la dirección Pol potiana del Polisario a descalificado a cualquier opinión libre que no vaya acorde con su línea. En los años de plomo (70 y 80), además de las descalificaciones de cualquier voz disidente, se la torturaba y encarcelaba en total aislamiento y en muchas ocasiones hubo ejecuciones sumarias. Cuando la voz disidente, como es el caso del MSP, está en el extranjero o sea fuera de los campamentos se las lincha mediáticamente inventando relaciones con servicios secretos en ocasiones marroquíes, en otras españoles o franceses e incluso estadounidenses, etc.

P.- En sectores de la izquierda de América Latina el centro de estudios del Magreb ha destacado la solución al tema de los DDHH en Marruecos y aplaude que Rabat condene las violaciones cometidas durante los años de plomo. También pone como ejemplo a seguir en otros países la propuesta de autonomía regional para el Sahara. ¿Qué piensa de esto?

R.- Es más que evidente que el Reino de Marruecos ha tenido el valor de reconocer los errores del pasado en materia de derechos humanos, con la creación de una Comisión de Reconciliación que ha estudiado caso por caso y como culminación de su trabajo, las víctimas fueron reparadas en sus derechos y fueron indemnizados.

P.- En su manifiesto el MSP dice: “El nuevo proyecto político nace para representar sensibilidades y opiniones diversas que no se sienten identificados con el proyecto ideológico del Frente Polisario” y agrega: “Se trata de una experiencia que rompe con el viejo modelo totalitario e introduce en la sociedad saharaui la cultura de la diversidad política. Lo señalado nos recuerda los años sesenta donde 3 importantes dirigentes: Mehdi Ben Barka, el Che Guevara y Ahmed Ben Bella impulsaron la tricontinental y el movimiento No alineados, sabemos lo que les pasó. ¿No teme que a ustedes, guardando las proporciones, les ocurra lo mismo?

R.- La creación del MSP marca un antes y un después y el fin de la incoherente y atípica «representación único y legítimo» que el Polisario se autodenomina y se adjudicaba a sí  mismo sin tener en cuenta todas las sensibilidades de nuestro pueblo. Con la creación de este movimiento pacífico, que cuenta con todas las sensibilidades tanto sociales como ideológicas y que aboga por una solución definitiva para este largo conflicto que dura ya más de cinco décadas y para conseguir este objetivo, estamos dispuestos a afrontar todas sus consecuencias, como los ejemplos que usted nos ha dado.

P. En América Latina y durante muchos años, existía la idea de que el polisario era un movimiento de liberación, que luchaba contra la ocupación militar del Sahara, lo que ha ido cambiando en el tiempo hasta convertir a sus representantes en verdaderos fantasmas, sin injerencia y nula importancia, lo que se traduce en resoluciones parlamentarias y de organizaciones sociales a favor de la propuesta de Marruecos para el Sahara.                          Incluso un centro de estudios lo propuso como ejemplo para resolver, con autonomía regional, el conflicto mapuche en Chile. ¿Qué piensa de esto?

R.- Pienso que el resurgimiento del MSP es para acabar con la falsa representatividad que se auto proclama el Polisario en los cinco continentes sin tener en cuenta a todas las sensibilidades de la población saharaui. Asimismo acabar con el estancamiento y la situación de Status Quo que vive el conflicto , al que la junta militar que dirige el Polisario parece haberse acomodado desde 1991 para llegar a una solución definitiva y consensuada con el beneplácito y la supervisión de la comunidad internacional y de este modo acabar con las penurias que sufre parte de nuestra población que malvive en el inhóspito desierto argelino que ni si quiera se ha permitido a ACNUR hacerles un Censo, documentarles y así evitar que tengan libertad de movimiento. Por todo ello el MSP quiere jugar un papel positivo en la búsqueda de una solución definitiva y para ello se está comunicando con todas las partes implicadas, NNUU, Argelia, Marruecos, Polisario y especialmente España que, desde su responsabilidad moral e histórica, debe apoyar el resurgimiento de este movimiento que aboga por la Paz, integrado en su mayoría por autóctonos de su ex colonia y presionar para llegar a una solución definitiva y de compromiso. Sabemos que es un camino difícil y lleno de espinas por los intereses que hay a su alrededor, pero esperamos llegar  a nuestro objetivo en un corto o mediano plazo.

P. ¿Qué mensaje enviaría  usted a nuestros lectores en Latinoamérica?

R.- El mensaje que me gustaría transmitir desde aquí a Latinoamérica, es:  con la creación del MSP se ha creado una verdadera alternativa democrática que cuenta con todas las sensibilidades de la población saharaui frente al pensamiento único, dictatorial y corrupto que representa el decadente Polisario.

Asimismo por los lazos que nos unen, tanto culturales como lingüísticos, que escuchen y hagan llegar nuestra voz pacifica que solo busca la paz y la estabilidad en nuestra Región a todas sus instituciones democráticas.