El intento del Polisario y Maduro por dividir las movilizaciones sociales en Chile

Por. María Cristina Larraín

Directora: www.elsiete.cl .

Hace unos días y a propósito de las movilizaciones sociales que ocurren en Chile, publicábamos un artículo  sobre el contubernio entre delincuencia común y delincuentes políticos para infiltrar dicho movimiento. En el texto hacíamos referencia a la infiltración ocurrida en la mesa de unidad social y con nombre de fantasia por parte de un grupo que avala el atropello a los derechos humanos en el norte de áfrica. Entonces y con pruebas a la vista, nos referíamos al frente Polisario y su representante, ESTEBAN SILVA CUADRA que, en la primera conferencia de prensa de esta mesa, aparece en primer plano junto a la presidenta CUT, señora Bárbara Figueroa.

Los dirigentes de la mesa de unidad social, al tomar conocimiento de esta situación, con antecedentes entregados por el colegio de profesores, la representante de amnesti y el director de  derechos humanos sin fronteras, tomaron medidas y se margino inmediatamente a cuadra de la mesa. Frente a esto, Silva Cuadra, con 3 organizaciones menores, se aparta de la mesa de unidad social y con el fin de lograr alguna notoriedad e influir, aunque sea mínimamente en las negociaciones para resolver el conflicto social, dan forma a UNIDAD SOCIAL, ente paralelo a la mesa, pero que cumple con el objeto de tener un referente público con el cual aparecer ante la prensa.

Este nuevo “referente” debuta el miércoles 4 de Diciembre, ocasión en que la periodista de www.elsiete.cl consultó directamente a Silva Cuadra sobre su representación, relación con el frente Polisario y dineros con que cuenta para financiar sus actividades, este descontrolado dijo que “todo son falsedades inventadas por los enemigos del movimiento social y que ahora lo importante es fortalecer a UNIDAD SOCIAL contra el modelo neoliberal y el gobierno”.

Esta respuesta deja en claro que la actuación de grupos menores, sin representatividad alguna  por intentar notoriedad y apropiarse de un movimiento que no les pertenece  responde, claramente, a otras motivaciones y que no son, precisamente, los que motivan a miles de personas en las calles de Chile cuando protestan por demandas sociales que se han acumulado durante 30 años, sino a otros intereses y estos, como fue demostrado ante la mesa de unidad social, se encuentran en El norte de África o Venezuela, con cuyos dirigentes Silva Cuadra mantiene una estrecha relación. Lo grave, entonces,  no es que organizaciones insignificantes, como el Polisario o esta autoproclamada “unidad social” intenten apropiarse de un movimiento muy lejano a lo que realmente representan, como es el atropello a los derechos humanos, sino al intento divisionista por aparecer donde sea para, posteriormente y como demandas de estas movilizaciones, hacer propuestas separatistas, en Chile o el Sahara, sin importarles, para nada, las motivaciones que causan el estallido social en Chile.

Para entregar mayores antecedentes sobre estas maniobras que, de alguna forma pueden perjudicar al movimiento social, se han solicitado y programado reuniones de dirigentes de la mesa de unidad social con representantes del centro de Estudios del Magreb y derechos humanos sin fronteras, las que tendrán lugar la mañana de este viernes 6 de diciembre.

Miembros de la mesa de unidad social, al tanto de esta situación, comparten la preocupación ya expresada por amnesti y otros organismos de derechos humanos, sobre el peligro que constituye tener dentro de este importante organismo a quienes justifican que, organismos o bandas armadas en distintas partes del mundo, violen los derechos humanos, como es el caso de Silva Cuadra, vocero y representante del frente Polisario, cuyos principales dirigentes se encuentran investigados por crímenes de lesa humanidad, secuestro de personas y robo de ayuda humanitaria en tribunales españoles. Realmente, es una gota que rebalsa el vaso.