DC aprobará reforma tributaria propuesta por el Gobierno

La bancada de diputados de la Democracia Cristiana confirmó que aprobará la reforma tributaria propuesta por el Gobierno cuando se vote en la Sala de la Cámara Baja el miércoles o jueves de esta semana, mientras que la comisión de Hacienda está convocada hasta el total despacho de la iniciativa.

Los diputados de la DC sienten que durante la tramitación del proyecto se lograron importantes compensaciones como beneficios para las Pymes, adultos mayores y las regiones y que se terminan las exenciones para las empresas forestales. Al respecto, el jefe de la bancada DC, Gabriel Ascencio, explicó que «hay un compromiso del Partido Demócrata Cristiano de respaldar la reforma tributaria si se daban determinadas condiciones. Esas condiciones se han ido cumpliendo, entonces, el compromiso lo vamos a cumplir». El parlamentario añadió que «la gran mayoría de los diputados demócrata cristianos va a respaldar con su voto el compromiso que el partido tuvo con el Ministerio de Hacienda. Nosotros quisiéramos que los chilenos entendieran que los demócrata cristianos están dispuestos a trabajar con seriedad, sentir que somos capaces de dar gobernabilidad, de producir leyes que mejoren la situación económica de este país».

Pepe Auth: «El Gobierno comete un error»

A su vez, Pepe Auth, integrante de la comisión de Hacienda, comentó que «el Gobierno comete un error al despachar con una mayoría muy, muy exigua un proyecto de reforma tributaria. El Gobierno pasado, de Michelle Bachelet, tenía mayoría amplísima en ambas Cámaras y, sin embargo, buscó un acuerdo». Auth, miembro de la bancada radical, remarcó que «el Gobierno escogió llegar cojeando al Senado y apostar a uno o dos votos que pudieran inclinar la balanza, pero cualquier reforma de proporciones, como es esta, votada por una mayoría muy exigua, es frágil y obliga a reformas posteriores».

El proyecto es resistido por la oposición debido a que propone un sistema de reintegración tributaria, lo que permitirá a los dueños de grandes empresas descontar impuestos por un monto cercano a 800 millones de dólares, según sus proyecciones.